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MUJERES EMPRENDEDORAS

Plumrose lanzó su segundo proyecto de Responsabilidad Social dirigido al rescate de los buenos hábitos alimenticios en la comunidad.

¿De qué se trata?

Es un programa de formación y capacitación de un grupo de mujeres pertenecientes a la comunidad de Cagua, quienes tendrán la oportunidad de formarse a través de un programa integral que promueve la creación de unidades productoras de alimentos.

¿Dónde se ejecuta?

En el Sector Manuelita Saenz, Municipio Sucre, Cagua, Estado Aragua. Se acondicionó un área de la casa de una de las participantes, se equipó la cocina con el material de apoyo y los equipos necesarios para el desenvolvimiento de las actividades.

¿Cuál es el contenido del programa?

- Formación productiva: En una primera etapa se dictarán 120 horas de capacitación en un oficio productivo especializado en panadería, repostería, pasapalería y educación nutricional. En una segunda etapa tendrán formación relacionada a comida rápida y tradicional. La tercera etapa desarrollará la preparación de comida internacional, repostería, pastelería fina y técnicas de banquete. Una vez finalizado el programa las mujeres, estarán en capacidad de desarrollar sus propias unidades de producción o servicio en el área de alimentación, inclusive, continuar sus estudios para convertirse en Chef.

- Formación para el desarrollo: con la finalidad de proporcionarles herramientas para el mejor manejo de su presupuesto familiar e impulsar el emprendimiento productivo, las beneficiarias recibirán 48 horas formación y capacitación en aspectos sobre educación financiera, organización, unidades de producción de alimentos, proyectos de inversión factible y desarrollo humano.

¿A quiénes beneficia?

De forma directa se benefician 17 mujeres, familiares de trabajadores de Plumrose de las Sedes ubicadas en Cagua. Además de la formación, las participantes del programa tendrán acceso a un fondo rotatorio de microcréditos en condiciones competitivas para fortalecer o generar unidades de producción de alimentos. Este fondo estará a la disposición de aquellas emprendedoras cuyas ideas de negocio requieran aportes financieros superiores a sus propias capacidades. Las emprendedoras aprenderán a elaborar Proyectos de Inversión Factibles que sean atractivos a la inversión y que puedan adaptarse a la realidad comunitaria. Los proyectos seleccionados serán apoyados con microcréditos acompañados de servicios de asesorías técnicas, seguimiento en cobranza y con posibilidades de re-créditos para ampliación de negocios.

Se estiman 100 personas como beneficiarios indirectos, entre familiares y comunidad.

Mujeres Emprendedoras:

Elvira Cañizales de Valdelamar, esposa de Juan Carlos Valdelamar (Planta Cagua).

Eneyda Cabeza Marquez, esposa de Freddy Arias (Planta Cagua).

Maria Orellana, esposa de Luis Correa (Planta Cagua).

Doris Silva de Infante, esposa de Douglas Infante (Planta Cagua).

Zenaida de Cuervo, suegra de Pedro Chirinos (Planta Cagua).

Lilibeth Cardoza, hermana de Zaida Cardozo (Planta Cagua).

Yennifer Lizarazo, esposa de Yoel Verastegui (Planta Cagua).

Nastrid Hernández, esposa de Richard Gómez (Planta Matadero).

Carilu Siso, esposa de Jhon Alvarado (Planta Matadero).

Nereyda Ramos, esposa de Domingo Mora (Planta Matadero).

Dhaisy de Briceño, esposa de Santiago Briceño (Planta Matadero).

Mayda Carrero de Rondón, esposa de Temistocle Rondón (Planta Matadero).

Nora Brito, esposa de Jesus Araujo (Planta Matadero).

Yenni Paredes, esposa de Israel Pérez (Planta Matadero).

Franllys Sa Flores, esposa de José Gabriel Sánchez (Planta Matadero) .

Lissett Ramos, sobrina de Hugo Vasquez (Planta Matadero).

Los hombres que apoyan a nuestras Mujeres Emprendedoras

Santiago Briceño

Santiago es Inspector de Seguridad en Planta Matadero y su desempeño ha sido impecable durante sus 6 años de trayectoria en Plumrose, su compromiso y responsabilidad en el trabajo le abrieron las puertas a su señora, Dhaisy de Briceño, para ingresar en el Programa Mujeres Emprendedoras.

La joven pareja con 13 años de matrimonio y 2 hermosas hijas, Jheismar y Glaimar, está próxima a adquirir una vivienda propia y vieron en el programa una oportunidad para mejorar su ingreso familiar. “Esto ha significado un beneficio directo para mi familia porque soy el único que trabaja, este tipo de actividad le permite tener un ingreso a mi esposa y es una ayuda para la casa. Mi esposa tiene buenos proyectos, quiere crecer y esto la ayuda mucho”, asegura Santiago.

Gracias a la primera fase de aprendizaje, la participante ha sacado provecho a los conocimientos adquiridos: “Me he dedicado la repostería, vendiendo tortas y he tenido mis ganancias, antes no sabía sacar bien las cuentas y las clases de finanzas me han guiado para hacer los presupuestos, para calcular mi ganancia y darle un mejor precio al cliente. En mi casa también ha ayudado, soy como una gerente del hogar, y las clases me ayudan con la administración de nuestros gastos, porque todo empieza por el presupuesto para la comida”.

El apoyo que su esposo le ha brindado ha sido determinante: “Cuando me dijo que harían concurso de cocina en la clase, yo pensé primero en el pasticho que le queda muy bien, pero luego le recomendé que hiciera su arroz especial, que no tiene pérdida, como su nombre lo dice, es realmente especial”, comentó el Sr. Briceño. El consejo valió porque Dhaisy quedó en segundo lugar.

Freddy Arias

Freddy es Administrador de Redes de la Vicepresidencia de TI y tiene 10 años trabajando en Plumrose. Está casado desde hace 20 años con Eneyda Cabeza Márquez y juntos tienen un hijo de 17 años. Para los Arias este programa ha representado una mejora en su hogar: “Es innovador porque brinda conocimientos de calidad y que ayuda al desarrollo de la familia. Los tres nos hemos involucrado y compartido en familia, poniendo en práctica el conocimiento aprendido por mi esposa y comentamos las experiencias”, indica nuestro trabajador.

Eneyda ya se destacaba por su talento culinario, pero esta experiencia de aprendizaje le ha servido para afianzar nuevas técnicas de cocina y ha ampliado sus conocimientos en aspectos financieros. A su esposo le es difícil decidirse por un plato favorito: “Me inclino por todos, pero debo hacer una mención especial al plato ganador en el concurso interno del curso, recomiendo ampliamente su pescado gratinado acompañado con cesticas de plátano y ensalada de arroz tipo oriental, es excelente”.

Además del contenido educativo, este programa tiene una dimensión muy personal porque promueve el desarrollo de las participantes de forma integral: “Mi esposa ha tenido un crecimiento en su autoestima y estoy seguro que también, todas las participantes, como esposo y trabajador me complace mucho. Gracias a Plumrose y al equipo de facilitadores de esta iniciativa por brindarnos a mí y mi familia esta gran oportunidad de ser parte de él. Que Dios los Bendiga”.

Domingo Mora

Domingo Mora trabaja en la Planta Matadero, tiene 7 años de trayectoria ejemplar, ha sido elegido trabajador del mes y asegura que siente a Plumrose como su segunda casa: “Plumrose es muy compenetrada con sus trabajadores, yo siento que casi vivo en la Empresa, lo que me falta es llevarme a la familia para allá. Es bueno ir a trabajar en un ambiente de confianza, el trato es bonito, amable y sin distinciones. En mi casa desde el porche hasta el segundo piso, todo es gracias a Plumrose porque me dio trabajo”.

Es tanta la compenetración que existe entre la familia Mora y Plumrose, que su esposa Nereida Ramos además de ser parte de Mujeres Emprendedores también apoya el proyecto de Responsabilidad Social en las escuelas, en su rol de representante del consejo comunal. Esa estrecha relación llevó a Domingo a ofrecer su casa como sede: “Pensé en ser cordial y colaborar con el proyecto, porque vi que estaban pasando trabajo para encontrar un lugar. Entonces se me ocurrió ofrecer mi casa y la Empresa ayudó a acondicionar el espacio. Cuando salga de vacaciones voy a seguir arreglando para que las muchachas estén más cómodas”, indicó el trabajador.

Nereida resalta el papel que tuvo su esposo en el programa: “Él fue quien me apoyó, él mismo construyó el área donde estamos trabajando, sin su ayuda no lo habríamos logrado”. Agregó que las actividades han enriquecido su vida: “Yo era una persona sedentaria y este programa me activó. Además el grupo es muy compenetrado, entre todas nos ayudamos, es muy chévere. A los compañeros de mi esposo les digo que crean en las iniciativas que tiene Plumrose y que las apoyen, este programa es un hecho; a las esposas también les digo que estos talleres puede ser el punto de partida para ser independiente”.

Esta madre y ama de casa confiesa que no era amante de la cocina, pero los conocimientos la han motivado a consentir a su familia: “Ahora disfrutamos bastante de los postres como la torta de queso o el quesillo, con estos talleres le agarró un gustico a la cocina. Mi hija y yo estamos felices”.

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